
Abro la lata y el olor me resulta enseguida familiar, a tantas y tantas bebidas energéticas que han ido copiando a Red Bull. El color no era negro, si no el típico amarillo naranja que todos conocemos. y para seguir la tónica de la decepción, el sabor, como todas las energéticas de marca blanca, queriendo ser Red Bull sin serlo.
Sin entrar en la polémica que hubo en el mercado anglosajón por usar la imagen de un condenado por violación, concluiré diciendo que MIKE TYSON ENERGY DRINK es una bebida del montón, cuya lata eso si, sirve para fotos chulas . Pero no aporta nada nuevo.